Quieres comprar + de 1 Caja? Llámanos, Escribenos o Chatea en Línea... (55) 52564044 / ventas@tintosnuevaera.com

RESTAURANTE DEL MES: MIT STEAK BAR

Del broiler a la mesa: MIT Steakbar

Mauricio Gutiérrez (MG) estudió vinos con Jesús Diez. A lo largo de sus once años de experiencia en el medio restaurantero, ha pasado por todas las áreas del servicio y ahora está convencido de que no se equivocó de profesión. Se enamoró del servicio y también se enamoró de MIT, donde ahora trabaja como sommelier y gerente general. 

Mauricio Gutiérrez

MG: MIT es un lugar interesante, bonito, cómodo, y todavía poco conocido. Lo que nos caracteriza son los cortes añejos y madurados. Tenemos una cámara de maduración, y aquí llevamos ese proceso al extremo. Por lo regular, los cortes se añejan durante 30 días, aquí estamos dejando madurar por 45 o hasta 60 días. Tenemos chuletón, rib eye, porter house, entre muchos más. También tenemos cortes frescos de muy buena calidad, y todos pasan por una rigurosa inspección por parte del chef, y se cuidan muy bien dentro de la cámara. La gente que viene a MIT viene a comer carne, a pasar un buen rato y a sentirse como en casa. Aquí, a cada comensal le damos trato por igual.

Aunque tenemos algunas –y muy buenas- opciones en mixología, en MIT el vino es muy importante, es algo esencial y el comensal ya tiene esa idea: carne y vino. Tratamos de hacer esa selección en nuestra carta, buscamos vinos que soporten nuestros cortes maduros y estructurados y, obviamente, nos inclinamos hacia el vino mexicano. Estamos actualizando nuestra carta y predominarán los fermentados nacionales. De un tiempo para acá, el comensal se preocupa por saber más de vinos y se están inclinando hacia lo mexicano, se solidarizan con lo nacional y prefieren consumirlo, antes que decidirse por lo importado. Es muy interesante probar un vino que va bien con un corte madurado.  Hemos llegado a tener cortes de hasta 120 días de maduración, que son muy difíciles de encontrar.

Sobre Laetus:

El color es típico de la variedad, un rojo cereza con ribetes atejados, es un vino brillante. En nariz es muy floral, predominan las buganvilias, los frutos rojos como la frambuesa, y se alcanza a percibir la barrica. En boca, tiene una muy buena acidez que nos hace salivar, se percibe cierta mineralidad y se confirman los frutos rojos. Los taninos son muy suaves, es un vino muy agradable en boca y fácil de beber. Lo acompañaría con el betabel rostizado, uno de los platillos insignia de MIT. Se sirve con un cremoso de gorgonzola, blueberries, nueces  garapiñadas y brotes de betabel. Para hacer el ejercicio de maridaje, es importante probar todo lo que está en el plato: lo interesante es el contraste. Los blueberries y el dulzor natural del betabel contrastan de maravilla con Laetus.

Mira la entrevista completa: