Quieres comprar + de 1 Caja? Llámanos, Escribenos o Chatea en Línea... (55) 52564044 / ventas@tintosnuevaera.com

El Rosa es para todos

A menudo, los vinos rosados son considerados por los enófilos como carentes de carácter,  faltos de  elegancia y complejidad, ya que no tienen la estructura de un vino tinto ni la delicadeza de un vino blanco. Se encuentran, por decirlo de alguna manera, en un limbo del desdén enológico. En general, mientras más crece nuestra afición al vino, la evolución natural de nuestro paladar nos hace distanciarnos de la sencillez que, en esencia, muchos vinos tienen desde su nacimiento. Tal es el caso de los vinos rosados.

VINOS ROSADOS

El día a día, en donde además la comunicación digital es vertiginosa, nos hace cada vez más propensos a perder la capacidad de apreciación y sorpresa ante lo sencillo y elemental. Cada vez que escucho comentarios despectivos hacia los vinos sencillos, pienso en todo aquel deleite que puede perderse por aferrarse al esnobismo. Es por ello que en esta ocasión decidimos recomendar vinos rosados mexicanos con personalidades muy distintas.

Como características generales, los vinos rosados suelen ser ligeros, frescos, fragantes e informales, pero sobre todo, versátiles en la mesa. Acompañan de maravilla alimentos en donde la acidez de ciertos productos hace mella en la estructura de los vinos tintos y el picor sobrepasa la sutileza y elegancia de un vino blanco. Así, e indudablemente, los rosados son una gran opción en reuniones sociales, por su facilidad de adaptación.

Elaborar vinos rosados puede llevar dos líneas enológicas: la primera es la menos usual y antigua y consiste en agregar un poco de vino tinto al vino blanco; esta técnica aún se sigue utilizando en algunas regiones de Europa. La segunda línea consiste en tener vinos a partir de variedades tintas que terminan su vinificación como un vino blanco, es decir, luego del prensado de la fruta, se macera el jugo con las pieles. Los tiempos de maceración dependerán del estilo que cada enólogo asuma en su bodega, posteriormente el vino se sulfata, clarifica y estabiliza para evitar la fermentación maloláctica. De esta forma podemos obtener vinos rosados tranquilos, espumosos y encabezados con matices que van desde los más ligeros y secos (Pinot Noir, Provence, Tavel) hasta los que provienen de sangrados (maceraciones largas) donde los colores opulentos y la extracción anuncian poderío (Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Malbec, Grenache), pasando por las gustadas opciones de vinos rosados semi secos (Rosé d´Anjou, Zinfandel, Garnacha Rosado) que acompañan de maravilla la cocina garnachera mexicana -de la cual me declaro aficionado leal.- Como ejemplo, dejo a su imaginación saborear tostadas de tinga, chiles en nogada, cochinita pibil, quesadillas de picadillo al chipotle (sí, quesadillas sin queso), tostadas de pata, tacos al pastor, ceviches, aguachiles y un sinnúmero de platillos con las recomendaciones que llegaron a nuestra cava. Buen provecho.


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados